“Ha sido una experiencia agotadora pero increíble”, ese es el sentimiento que han tenido los compañeros que han realizado los cursos de “Bautizo de Buceo”  o el “Curso oficial OWD-PADI” en Águilas (Murcia) del 28 al 30 de mayo. Durante estas jornadas, tanto los buzos principiantes como los avanzados, han tendido la oportunidad de realizar sucesivas inmersiones en algunos de los enclaves medioambientales más ricos de esta localidad murciana, como la Isla del Fraile. En todo momento han estado acompañados por profesionales del centro de buceo  “Zoea Águilas”, que cuentan con una acreditada experiencia profesional a sus espaldas.

 

Mientras las personas que se apuntaron a la práctica del submarinismo, pudieron disfrutar de un entorno perfecto ya que pudieron contemplar una fauna y flora marítimas espectaculares, ricos en posidonia y con gran cantidad de pecios hundidos, el resto del grupo pudieron disfrutar de unas jornadas de sol y turismo en uno de los enclaves más privilegiados de la región murciana, como es Águilas.

 

Durante su estancia a la ciudad, además de disponer de tiempo libre, las personas que se apuntaron al viaje pudieron disfrutar, de manera conjunta, de una visita guiada por la localidad, la tarde del sábado 29 de mayo, que comenzó en el castillo de San Juan de las Águilas, donde pudieron disfrutar de unas impresionantes vistas de la bahía de levante cerrada por el Pico Aguilica y el Faro del mismo nombre. También visitaron, la musealización del túnel de descarga del Embarcadero de El Hornillo, donde los visitantes pudieron contemplar fotos y paneles explicativos sobre su construcción y uso.

 

A continuación, se trasladaron al centro histórico de la ciudad, concretamente la Plaza España, donde se encuentran los edificios más emblemáticos de la ciudad, como el Ayuntamiento, con fachada de estilo mudéjar del siglo XIX o la “Ágora” o plaza pública, donde la guía les explicó la historia de estos edificios, así como del conjunto de construcciones  modernistas que rodean esta plaza, con fachadas que nos evocan a la riqueza que pudo tener esta ciudad con los negocios de la minería y el esparto.

 

También hubo tiempo para disfrutar de la gastronomía local en la Cena de Hermandad que se celebró en uno de los restaurantes más típicos de la ciudad, y a la que asistieron todos los integrantes del grupo.

 
Con iniciativas como ésta el COGITIM pretende crear puntos de encuentro donde los compañeros de profesión, puedan compartir momentos de ocio, lo cual hará que la unión del colectivo colegial se vea reforzada.